
Cuando la pelota empieza a girar la emoción se alza con gran fuerza en los corazones de los aficionados por el deporte del bolón pie, las casas de apuestas de fútbol estallan y en el estadio, como en la propia casa de los aficionados que lo miran por televisión o lo escuchan por la radio o como aquellos personajes que siguen una tradición, una cabala de mirar los encuentros desde las profundidades memoriosas de los bares… es una fiesta la que se anima en cada uno de los encuentros futbolísticos, la locura se apodera de la multitud cuando un encuentro suma grandes y nuevas emociones porque hay algo mas que los tres puntos en juegos, tales como son: el ingreso a una copa, el ganar un título o emprender la lucha por no jugar la promoción o el descenso.
Este fantasma del descenso apareció llenando la emoción en el encuentro que disputó Granada CF y el Levante. Las apuestas de fútbol son el sello impreso, el comprobante de que la emoción y la pasión son un común denominador en todos los aficionados por el fútbol, más allá de los colores de la camiseta. Muchas veces la estadística y la intuición se apoderan de los fanáticos del futbol que gustan de apostar aunque los equipos en juego no sean los elegidos por este.
Como es de público conocimiento en el ambiente deportivo, no solo en el futbolístico, el Granada FC estaba luchando por no descender de categoría, por lo cual esta victoria contra el Levante le produjo un gran empujón en la tabla, más allá del esperado empujón anímico. A los goles para el equipo Granada FC los marcaron los jugadores Siqueira y Abel Gómez, ambos en el primer tiempo, luego marcaría el descuento el Levante, haciendo vibrar las apuestas de fútbol, el jugador Koné



